Nueva York es una ciudad mágica que amas desde que la conoces. Tiene un rincón especial para cada visitante que se acerca.
martes, 13 de marzo de 2012
Lincoln Center y Madame Butterfly
Columbus Ave. at 63rd St New York, NY 10023
Lincoln Center for the Performing Arts en la ciudad de Nueva York está formado por un complejo de edificios recién restaurados con una estética muy particular.
Fue construido en 1960 por iniciativa de John D. Rockefeller III.
The Metropolitan Opera, New York City Ballet, Lincoln Center Theatre, Lincoln Center Jazz Orchestra o The Film Society of Lincoln Center son algunas de las organizaciones artísticas que forman parte del mayor centro de artes escénicas del mundo.
En estos días se representa en The Metropolitan Opera, Madame Butterfly escrita por Giacomo Puccini dirigida en esta ocasión por Plácido Domingo. Estética y buena música van de la mano en esta opera que cautiva desde la primera escena.
Lleno hasta la bandera. Si te gusta la ópera y estas en NY, no te la pierdas.
jueves, 12 de enero de 2012
Sábado en Union Square
Fue mi plaza favorita durante los primeros meses. Después he ido alternándola con Madison Square (no
confundir con Madison
Square Garden),
Bryand Park y Washington Square
Park.
El mejor día es el sábado porque se llena de color con los
puestos de frutas y verduras en donde los newyorkers disfrutan comprando y
charlando con los agricultores y ganaderos de la zona.
Puede degustar vinos, comprar flores, beber sidra caliente
los días de frío o comprar leche orgánica en bote de cristal rellenable.
La plaza está rodeada de tiendas de ropa y zapatos (en la
parte sur), restaurantes y la librería Barnes & Noble. Esta librería le
ofrece unas horas de paz después del bullicio de las compras. En sus salas
puede leer tranquilamente (no sólo ojear u hojear) sentado de espaldas a sus
grandes y cálidos ventanales. También puede ir a la cafetería y tomar un café o
tentempié mientras disfruta de la lectura.
Si lo que le apetece es seguir charlando con los amigos,
tómese una cerveza en Heartland. Puede
pedir una degustación de cervezas. Se la presentan en una tabla con ¿5 ó 6?
vasos pequeños de cerveza. La hamburguesa de búfalo está exquisita para
acompañar a la bebida. Para comer algo caliente mejor se pasa a Republic (está
justo al lado). Ambiente joven y platos económicos: mis preferidos las sopas de
noodles y el arroz. Además tienen Happy Hours hasta las 7. Si quiere algo más
selecto para las copas, mejor Olives que está en la parte este de la plaza.
La primera vez que ví la plaza fue cuando la crucé para ir a
Coffee. Allí me citó la amiga de una amiga de mi hermana para darme un poco de
compañía durante los primeros días. Tomé una especie de guiso de pescado con vieiras.
Todavía recuerdo el sabor. Si se animan con este plato recuerden que vieira en
inglés es “scallop”. Así que si lo ven en el menú no piensen que van a ponerles
escalopes.
No se pierda la estatua de Andy Warhol en la calle 17 con
Broadway. Es una estatua de color plata, muy brillante que está situada al lado
de su estudio y en donde sufrió un
atentado que casi le costó la vida.
Si ya no puede más con esos zapatos que le hacen daño al
andar, entre en Paragon (está a la derecha de la estatua) y cómprese unas
zapatillas de andar mucho. Paragon es la tienda de deportes más grande de
Manhattan, bueno, eso creo yo. Y si es septiembre tal vez por el mismo precio
pueda comprarse dos.
Los fines de semana los agricultores y ganaderos toman la plaza
Pasteles de manzana hechos artesanalmente.
Tomamos una sidra caliente contra el frío.
El olor a café inunda la sala de Barnes&Noble.
La cervecería
Heartland y la comida asiática de Republic. Dos opciones de la mano.
Un lunch en el animado Coffee.
Paragon. El gran almacen del deporte.
Andy Warhol paseando entre nosotros.
lunes, 9 de enero de 2012
Procesión San Gennaro en Little Italy
En septiembre se celebra en este barrio el día del patrón de Nápoles. Allí me fui en honor a mi padre, que así se llamaba.
La calle era un hervidero: turistas como yo haciendo fotos pero sobre todo descendientes italianos con las familias esperando la procesión con entusiasmo. La procesión iba precedida, como no, por una banda de música que no tocaba precisamente música sacra.
Los cofrades tampoco eran muy ortodoxos y colocaban sus pertenencias en los asideros del paso del santo. Lo más llamativo eran los adornos en el manto de San Gennaro. Normalmente suelen ser motivos religiosos, pero no, parece que el espíritu comercial de la ciudad lo impregna todo. ¡El manto iba cubierto de billetes de un dólar! A fin de cuentas, estamos en Nueva York.
La banda.
No tiene nada que envidiar a las ferias de los pueblos.
Foto de recuerdo, supongo, del turronero presidiendo el puesto.
Después de tanta expectación por fin llega San Gennaro.
Por Dios (nunca mejor dicho),¿no había otro sitio para colgar la bolsa?
Observo pasmada los adornos del manto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











